La tecnología controlada y bien manejada sigue siendo una de las prioridades de la Ciudad de Nueva York, y esta vez la administración municipal le está apostando al lanzamiento de un proyecto para establecer una instalación de fabricación cuántica (QFab) de última generación, de la mano de la Universidad NYU, que busca generar oportunidades para más neoyorquinos.
Así lo anunció este miércoles el alcalde, Zohran Mamdani, tras revelar que la Ciudad invertirá $29.2 millones de dólares en la iniciativa, que costará $284 millones en fondos públicos y privados y que permitirá a la Ciudad utilizar los beneficios de la tecnología emergente para el interés público.
El plan, del que se asegura ayudará a generar hasta $2,700 millones de dólares para el año 2035, ofrecerá a investigadores, estudiantes, empresas emergentes y compañías consolidadas acceso a equipos especializados para fabricar y probar nuevos dispositivos cuánticos. Asimismo se pretende que el proyecto apoye a más de 100 empresas y beneficie a 35,000 neoyorquinos durante sus primeros 10 años de funcionamiento.
Además, el Alcalde señaló que el proyecto también tendrá un impacto positivo no solo en la creación de nuevos empleos en el sector cuántico, sino que la Universidad NYU permitirá que los estudiantes de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y de las Escuelas Públicas tengan acceso a laboratorios de última generación, capacitación, nuevos programas de certificación y talleres de verano.
“En este preciso momento, a niveles subatómicos que apenas podemos vislumbrar, se están desarrollando nuevas tecnologías que transformarán la forma en que combatimos las enfermedades, almacenamos energía e intercambiamos información. Queremos que esas tecnologías, inversiones y empleos se generen aquí, en la ciudad de Nueva York, y queremos que los neoyorquinos tengan voz y participación en su éxito”, aseguró el mandatario local.
“Este acuerdo, pionero en su género, otorgará a la ciudad puestos en la junta directiva para influir en el futuro de la industria cuántica y una participación en las nuevas tecnologías que surjan del laboratorio”, dijo el jefe de la Gran Manzana. “Esto garantiza que todos los neoyorquinos —y no solo unos pocos privilegiados— se beneficien de los frutos y el progreso de la tecnología cuántica”.
El rector de CUNY, Félix V. Matos Rodríguez, destacó la importancia de que estudiantes de instituciones públicas puedan tener acceso al nuevo laboratorio, y aseguró que la iniciativa sirve de ejemplo de lo que puede lograrse cuando la educación superior, el gobierno y la industria colaboran para invertir en el futuro.
“Esta iniciativa se suma a los esfuerzos continuos de CUNY por incorporar tecnologías emergentes en las aulas y conectar a nuestros estudiantes con carreras de alto crecimiento”, manifestó el director de la Universidad Pública de la Ciudad. “Al ampliar el acceso a instalaciones cuánticas de primer nivel, programas de capacitación y oportunidades de investigación, garantizamos que los beneficios de esta revolución tecnológica lleguen a todas las comunidades”.
El laboratorio, que comenzará a operar en el 2030, quedará en el 770 de Broadway, y parte de sus objetivos serán trabajar en instalaciones y equipos, fabricación y pruebas avanzadas de chips y componentes cuánticos, sistemas criogénicos y equipamiento técnico. Asimismo ofrecerá capacitación técnica, especialización, programas de grado asociado y certificación de CUNY para técnicos cuánticos, pasantías, cursos intensivos de formación y aprendizaje mediante realidad virtual.
“La región de la ciudad de Nueva York alberga una de las mayores concentraciones de científicos e ingenieros cuánticos del mundo. Y el 770 de Broadway será el catalizador de nuevos descubrimientos que nos impulsen al siguiente nivel”, dijo la presidenta de NYU, Linda Mills. “Gracias a nuestra colaboración con la Ciudad, miles de estudiantes de CUNY se formarán junto a los de NYU utilizando equipos de última generación y desarrollarán sus carreras investigadoras en uno de los campos científicos de mayor crecimiento”.
Rita Joseph, presidenta de la Comisión de Educación Superior del Concejo Municipal, recalcó que el futuro de la ciudad depende del éxito de las instituciones universitarias, por lo que manifestó que el nuevo laboratorio garantizará que los neoyorquinos se mantengan a la vanguardia.
“Alianzas como estas demuestran que el enfoque del gobierno respecto a la innovación no tiene por qué limitarse a una dicotomía de blanco o negro, o de todo o nada. Existen infinitas posibilidades intermedias”, dijo la legisladora. “Ofrecer a los neoyorquinos una educación de vanguardia y prepararlos para liderar la fuerza laboral del mañana es la manera de crear la estabilidad económica que se merecen”.
Juan de Pablo, vicepresidente ejecutivo de Ciencia y Tecnología Global de NYU y decano ejecutivo de la Escuela de Ingeniería Tandon de NYU insistió en que el sector cuántico no puede construirse con una sola institución de forma aislada, por lo que destacó que el trabajo conjunto de instituciones y el sector público y privado impulsarán más beneficios en ese campo.
“El QFab reúne la investigación, la industria y la formación práctica bajo un mismo techo para crear una de las instalaciones de fabricación más avanzadas del país. Cabe destacar que estas instalaciones impulsarán la creación de empleo no solo para personas con títulos de posgrado, sino también para los técnicos, operarios de fabricación e ingenieros de todos los niveles que requiere este campo”, enfatizó el experto. “Esta es nuestra oportunidad para garantizar que, a medida que la industria cuántica toma forma, lo haga aquí”.
Datos
- 2030 será el año en que empezará a funcionar
- 35,000 neoyorquinos se beneficiarán en la primera etapa
- 5,000 de ellos estudiantes a través de programas de grado y posgrado, cursos intensivos de verano y pasantías
- $284 millones entre fondos privados y públicos se invertirán en el proyecto
- $2,700 millones en valor económico para el año 2035 se estima generará la tecnología cuántica
- 100 empresas de NYC se beneficiarán con la iniciativa
- 770 de Broadway será la sede del ambicioso laboratorio
Con información de El Diario NY/Edwin Martínez








